En el SDS, la parte oral es una entrevista individual con una examinadora o un examinador — cara a cara, a diferencia de, por ejemplo, los exámenes Goethe con dos examinadores. En el nivel B1/B2 dura unos 10–15 minutos; la entrevista se graba y se conserva 60 días para control de calidad y recursos.
El desarrollo
- Te llaman sin previo aviso durante la prueba en la tableta — incluso a mitad de un ejercicio — y pasas a una sala separada.
- La apertura es casi siempre: «Stellen Sie sich bitte vor» (preséntese). Esa primera respuesta sirve de triaje: fija el nivel en el que continúa la entrevista.
- Después las preguntas son adaptativas: si respondes con seguridad, el nivel sube; si te atascas, baja un escalón. En total, de uno a un máximo de cuatro bloques de preguntas.
- En B2 llega una breve presentación preparada: eliges entre dos temas, tienes 1–2 minutos de preparación y expones ventajas e inconvenientes con tu postura razonada — seguida de repreguntas.
Qué hace difícil la entrevista
- No hay temas anunciados de antemano. Se improvisa — y recibes repreguntas sobre lo que tú mismo acabas de decir.
- Los candidatos también describen preguntas hipotéticas («¿Qué haría usted si…?»), que exigen argumentar de forma espontánea y coherente.
- Se evalúa con cuatro criterios — vocabulario, corrección, fluidez, coherencia — de los que hay que cumplir tres.